Ajustando el manejo de insecticidas a partir de las condiciones de sequia
 

Ajustando el manejo de insecticidas a partir de las condiciones de sequia

FMC 16-11-2020 agricultura

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En temporadas Nia como la que se pronostica este verano, la soja no solo sufre en su desarrollo por la falta de agua sino tambin por una mayor presin de insectos. Presentamos las recomendaciones de FMC para frenarlos. El otoo y el invierno transcurrieron prcticamente sin lluvias en gran parte del pas y la primavera contina con un rgimen por debajo del promedio histrico, a excepcin del centro y sur de Buenos Aires. En ese marco, la preocupacin que gana terreno de cara a la campaa gruesa, que est dando sus primeros pasos, es que este dficit hdrico se prolongue y se acente durante los meses de verano, para cuando se pronostica el accionar de La Nia. Y ese temor no solo se centra en que haya menor disponibilidad de agua para que tomen las races y alimenten las hojas y generen granos, sino tambin en que esta condicin climtica es predisponente para que la proliferacin de plagas sea mayor a lo normal. "En aos con menos lluvias y temperaturas ms altas que lo normal, hay mayor presin de insectos sobre los cultivos, las plantas estresadas hdricamente son ms vulnerables por ataques de plagas y los productos para controlarlas se comportan de una manera distinta" resume Daniel Igarzbal, Ingeniero Agrnomo y Director de Halcn Monitoreos. Segn Igarzbal, la soja estresada es ms vulnerable al ataque de plagas por dos circunstancias: la primera es que se desarrolla ms lentamente; entonces, por ejemplo, mientras en situaciones normales si un insecto come las hojas V2, la planta se defiende emitiendo rpido la hoja V3, con cultivos estresados, esto no ocurre. El segundo factor es que la planta cambia su fisiologa y composicin interna. Al tener las races poca agua para alimentar todos los procesos fisiolgicos, el sistema vascular que traslada el lquido vital y moviliza los nutrientes, funciona muy lentamente. "La planta produce menos energa de la que necesita para formar rganos como flores y granos. Entonces reutiliza lo poco que ha logrado formar. Su misin es formar grandes molculas como protenas, las cuales debe romper en otras ms pequeas (aminocidos, azcares) para lograr energa de este proceso. Una composicin de molculas pequeas favorece la alimentacin, el desarrollo y la reproduccin de algunas plagas como trips y arauelas, entre otras", agrega el experto. Asimismo, el lento crecimiento de los cultivos hace que muchas plagas se comporten de una manera diferente a cuando atacan sojas con un desarrollo normal. Por ejemplo, la oruga bolillera en plantas con hidratacin ptima est ms expuesta a predadores y a controles qumicos, debido a que los fololos permanecen abiertos. En cambio, un cultivo estresado permanece mucho tiempo con los fololos cerrados y eso hace que las larvas que estn adentro se sientan protegidas y fabriquen hilos de seda para mantenerlos cerrados. A esto se suma que el invierno sin lluvias provoc que crezca la cantidad de pupas que se transforman en polillas, que luego ponen huevos, de los que nacen las larvas que afectan al cultivo. "Los trips y las arauelas, por la modificacin inducida por el estrs hdrico, disponen de un alimento ideal para que sus poblaciones crezcan y se desarrollen mucho mejor que en situaciones de cultivos sin estrs. Las poblaciones son efectivamente mayores y las dificultades para controlarlas se potencian" explica Igarzbal. Tratamiento qumico El problema en este contexto es que, al comportarse distinto tanto las plantas como las poblaciones de insectos, los productos tampoco funcionan de la misma manera que en aos normales. Por ejemplo, las orugas "escondidas" dentro de los fololos cerrados hacen que sea imposible el control por contacto, y solo se logre frenarlas por ingestin, cuando consumen hojas que recibieron el accionar del insecticida. "Otro ejemplo: si en un ao de lluvias normales hay en promedio 10 orugas por metro y se hace un tratamiento con una eficiencia del 80 por ciento, luego de la aplicacin quedarn solo dos por metro. Pero en situaciones de alta poblacin, si hay 50 orugas por metro, la misma aplicacin con la misma eficiencia dejar 10 viva, la misma cantidad con la que se hacen tratamientos en situaciones normales. Y el problema, claro est no es la efectividad del producto", menciona Igarzbal. Por eso, desde su punto de vista, bajo estas condiciones no solo hay que ajustar la toma de decisiones en cuanto al "umbral" o momento de accin (tres bolilleras por metro en aos normales, una cada dos metros en esta campaa), sino que hay que ser ms finos en la eleccin y la dosis de los productos a usar. Para Francisco Francioni, Gerente de Insecticidas de FMC, una buena estrategia es rotar modos de accin. Por ejemplo, utilizar primero Coragen, un producto con la familia qumica de las diamidas antranlicas, con amplio espectro de control en orugas bolilleras. Y reforzarlo luego con Hero, que combina dos piretroides, y tambin es muy efectivo y eficaz contra esta plaga. "El mensaje es que, ante este combo de estrs del cultivo y mayor presin de plagas, hay que estar ms atentos que nunca al monitoreo y seguimiento de los lotes desde el da uno de la campaa. Y en caso de determinar la necesidad de aplicar productos, rotar los modos de accin", enfatiza Francioni. FMC es una compaa internacional de ciencias del agro, dedicada al desarrollo tecnolgico y a la innovacin en proteccin de cultivos, con presencia en ms de 40 pases y 130 aos de trayectoria. Actualmente, se posiciona a nivel mundial como la 5 compaa de defensivos agrcolas y la 1 empresa qumica dedicada exclusivamente a la proteccin de cultivos. Con un portfolio altamente innovador, cuenta con 22 centros de Investigacin y Desarrollo en todo el mundo y trabaja diariamente para llevar soluciones al campo y estar ms cerca de los productores. FMC Argentina posee oficinas en la Ciudad de Buenos Aires y lidera la actividad en la regin del Cono Sur, que comprende adems a Chile, Uruguay, Paraguay y Bolivia.

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